Qué ver y hacer en Moscú

Moscú es, sin lugar a dudas, una de las grandes capitales del mundo. Lo es por su historia, por su arquitectura, por sus restos imperiales, por sus museos, por su comida y también por su gente, pese a lo que muchos de los que nunca han estado allí creen saber.

Si no se conoce Moscú, existen un serie de paradas obligatorias que todo turista debe hacer para volver con la sensación de haber conocido los puntos más importantes de la que fuera la capital de la Unión Soviética, tan presente todavía hoy en día en distintos puntos de esta megalópolis.

Hay empresas de tour gratis en Moscú con las que podrá con una visita guiada conocer cada rincón de los principales lugares de ésta hermosa ciudad.

Visitas obligatorias en Moscú

La Plaza Roja
El Kremlin
La Catedral de San Basilio
GUM, el centro comercial más lujoso del centro de la ciudad
El Teatro Bolshoi, siempre que vayas en temporada (en verano suele estar cerrado)
La Catedral de Cristo el Salvador
La calle peatonal de Arbat
El Metro de Moscú
El parque Gorky o el parque de la Victoria
El convento de Novodevichy
El Ministerio de asuntos exteriores
El Museo de la Cosmonáutica
Kolomenskoye
La Universidad del estado
Los rascacielos y el nuevo distrito financiero

Otras de las paradas que bien merecen una visita si se está durante cuatro o cinco días de visita por la capital de la Federación de Rusia son el impresionante museo de Pushkin, el histórico Bunker 42, la inmensa Galería Tretyakov y, si se acude a Moscú durante la primavera o el verano, cómo no, disfrutar de un maravilloso e inolvidable paseo en barco.

Amén de las paradas señaladas más arriba, resulta imprescindible adentrarse en alguno de los barrios menos turísticos de la ciudad para conocer la otra Moscú. Algo que cualquiera puede hacer tomando el metro y alejándose más allá de las cinco o seis paradas que rodean al centro de la capital rusa, encontrando precios mucho más asequibles y lugares excelentes en los que degustar la gastronomía rusa.

Porque a pesar de lo que muchos piensan, Rusia en general y Moscú en particular tienen mucho que ofrece a nivel gastronómico con elaboraciones de lo más interesantes como lo son la ensalada Olivier -conocida en el resto del mundo como la ensaladilla rusa-; los pelmeni, una suerte de tortellinis rellenos de carne, setas, patata o queso; la sopa Borsh o la carne a lo Strogonoff.

Para no perderse nada de todo lo que tiene que ofrecer Moscú a sus visitantes, aprovechar el tiempo al máximo y conocer algo sobre aquellos monumentos, edificios, museos o escenarios históricos que nos encontramos a cada esquina, lo mejor es contratar los servicios de alguna de las agencias especializadas en tours en Moscú.

Estas están preparadas tanto para viajes en grupo, como para guiar privadamente a parejas o familias y hacerlo en varios idiomas, entre los que se encuentran, cómo no, el español. De esta forma, sin necesidad de tener que incurrir en un gran gasto, podremos sacar mucho más partido a nuestra visita a una de las grandes capitales del planeta como es Moscú.

Viajar con joyas y relojes

Hay tantos viajes o formas de viajar como personas. Viajar es siempre una aventura y una oportunidad. Una aventura porque nos alejamos de nuestra zona de confort y nos adentramos en un contexto distinto al que nos deberemos adaptar y una oportunidad porque nos permite conocer otros lugares, otras culturas y otras personas que de las que enriquecernos.

Si bien existen viajes de lo más informales en los que apenas necesitamos enseres para sacar el máximo jugo al terreno, lo cierto es que en la mayoría de ocasiones, cuando viajamos, tenemos la oportunidad de lucirnos, o bien porque exigencias del guión o bien porque deseamos lucirnos para las fotos y los vídeos de recuerdo.

Es ahí donde nos planteamos viajar con nuestras joyas, lo que exigirá algo de organización para poder sacarles todo el partido que merecen. En primer lugar, porque debemos seleccionar aquellas joyas con las que queremos viajar. En función del destino, del tipo de escenarios en los que nos vayamos a adentrar, de la temperatura y de la seguridad de las zonas visitadas escogeremos unas u otras. Y es que, tanto si viajamos a una boda, como si vamos a un crucero en el que sabemos que habrá una noche de gala o si nos desplazamos para una gala o un evento de etiqueta, no podremos obviar la necesidad de viajar con nuestras joyas.

En segundo lugar, porque una vez seleccionadas deberemos asegurarnos de que estas están perfectamente embaladas en un estuche joyero, así como que están a buen recaudo durante todo el viaje. Algo que conseguiremos portándolas en nuestro equipaje de mano, siempre y cuando estas no superen un valor económico que nos pueda acarrear alguna pregunta que otra por parte de los miembros de las aduanas visitadas. Situación poco habitual pero posible, sobre todo en los países del tercer mundo.

Joyas y relojes para lucir como nunca durante nuestros viajes

Lo mismo sucederá con las joyas de los hombres: los relojes, los gemelos y los pisacorbatas, que de igual forma deberemos guardar en sus estuches o portajoyas para garantizar que estos objetos de gran valor llegan en las mismas condiciones en las que fueron embaladas.

Sea como fuere, y sobre todo si contamos con una colección que vale la pena lucir durante los días de relax en los que vamos a disfrutar al máximo de paseos, comidas, cenas y fiestas nocturnas, vale la pena revisar el joyero y portar una selección para sacarnos el máximo partido durante esos días de asueto de los que vamos a disfrutar.

Viajar con joyas, salvo que lo hagamos con piezas realmente caras, lo que nos podría obligar a realizar un envío seguro desde el origen y hasta nuestro destino echando mano de una empresa especializada, no solo es un placer, sino que es toda una obligación para aquellos que disponen de ellas, aunque sea de una pequeña colección. Pocas ocasiones mejores para brillar con luz propia que en un destino o paraje idílico. No obstante, para eso las tenemos.