Viajar a un destino exótico: Qué debo saber antes del viaje

Cada vez son más las personas que optan por pasar una parte de sus vacaciones fuera de casa. A pesar de la crisis, la democratización en el precio de los billetes de avión, las ofertas de última hora y opciones de viaje mucho más económicas como lo son el camping, el intercambio de viviendas o el coachsurfing han provocado que nuestras escapadas sean cada vez más lejos.

Así pues, lo que hace un tiempo era un coto reservado para personas acaudaladas, intrépidos aventureros y profesionales que se pasaban la vida encima de un avión, ahora se ha convertido en una realidad para muchos de nosotros optando por salidas a continentes como África, Asia u Oceanía, tan presentes en muchos de los paquetes ofertados por las agencias de viaje.

No obstante, una de las cosas que debemos tener claras antes de elegir destino, o una vez hemos decidido apostar por un lugar en concreto en el disfrutar de unos días de asueto, es que en función de donde vayamos tenemos que tener en cuenta una serie de factores que afectan a las condiciones de vida del destino y que pueden afectarnos si no tomamos medidas de antemano como sucede, por ejemplo, con las enfermedades.

Y es que el alto porcentaje de población infectada con males como tuberculosis, hepatitis, sida, ETC, y por supuesto otras tantas enfermedades tropicales que son imposibles de encontrar en España, como por ejemplo el dengue o el famoso zika, pueden convertir un viaje al paraíso en todo un infierno.

Vacunas y medicinas a tomar en viajes exóticos

En este sentido, la mejor opción para evitar ningún mal es concertar una visita en Sanidad Exterior, donde tras concertar un día y una hora a través del portal web de Sanidad de nuestra ciudad, nos informarán al detalle de todas las vacunas o medicinas que debemos tomar y que precisan de ser tenidas en cuenta en nuestro destino. Es por eso que es interesante acudir cuanto antes a saber qué precauciones debemos tomar con tiempo.

Estas dependerán, además del destino, de la zona o zonas a visitar, la estación del año y el tiempo que vayamos a pasar en estos lugares exóticos.

Si algo suelen repetir en este tipo de citas los médicos que nos atienden es en la necesidad de tener mucho cuidado con aquello que comemos, ya que las condiciones sanitarias no son las mismas en muchos de los destinos exóticos que en nuestro país de origen, así como con la bebida, rechazando todo aquel líquido que no hayamos visto embotellado y abierto delante nuestro.

El otro gran consejo es el que pasa por hacerse con un buen spray anti mosquitos que nos ayude a repeler a estos insectos transmisores de enfermedades de todo tipo, como los citados dengue y zika y que lograremos espantar con aquellos aerosoles más potentes del mercado y que están a la venta en cualquier farmacia de barrio sin prescipción médica y con o sin reserva anticipada en función de cada caso.

Viajar estimula el cerebro y retrasa el envejecimiento

“No gastes dinero, invierte en viajar”. Esta frase tan recurrente y utilizada por los más viajeros parece estar más vigente que nunca después de que haya visto la luz un estudio científico que relaciona salud, bienestar y longevidad con el placer que supone visitar nuevos lugares a lo largo de nuestra vida.

Así lo ha querido manifestar la Sociedad Española de Neurología, a través de un informe presentado por el doctor José Manuel Moltó quien ha asociado el concepto neurológico de la neuroplasticidad con las consecuencias cerebrales que supone descubrir nuevos espacios a través de los viajes.

Según Moltó, las neuronas son capaces de crear nuevas conexiones y formar unas nuevas siempre y cuando se entrenen, lo que se consigue, generalmente, a través de tres estímulos que son “la novedad, la variedad y el desafío”. Como él dice “viajar cumple con las tres”.

Cuando un viajero pisa un suelo nunca antes visto, de alguna manera está obligado a abrir todos sus sentidos, memorizar ciertos datos y estar listo para aprender cosas que no sabía.

Además, en muchos casos, la mayoría de los viajeros se ven obligados a tener que comunicarse en otros idiomas, así como tener que hacer uso de su orientación creando mapas mentales lo que requiere un esfuerzo extra que ayuda a generar nuevas conexiones neuronales.

Todas estas acciones a las que se ven obligados los viajeros suponen pues un entrenamiento neuronal a través de la generación de nuevas y numerosas conexiones neuronales que tienen como consecuencia el aumento de su resistencia. Así pues, a mayor entrenamiento de estas conexiones, mejor combatirán el deterioro propio de la edad o de las enfermedades asociadas al cerebro.

De esta forma parece quedar claro a nivel médico que la vivencia de nuevas experiencias que nos obligan a tener que asimilar, aprender y a esforzarnos en uno u otro sentido tienen una consecuencia directa con la salud cerebral a través de unas neuronas más desarrolladas y fuertes que nos ayudarán a llegar a la vejez con un cerebro sano.

De la misma manera, los neurólogos aseguran que la rutina es el gran enemigo del desarrollo y de la resistencia neuronal, siento esta, en definitiva, perjudicial para nuestro cerebro, lo que nos debe empujar a buscar recibir nuevos estímulos que activen nuestra masa cerebral y que, por tanto, nos sirvan de entrenamiento del principal músculo del cuerpo humano.

Confirmado por los médicos: Viajar nos hace más felices

En otro orden de cosas, también parece haber quedado patentada la relación entre viajar y el aumento de la felicidad, o la que existe entre viajar y la reducción de los niveles de estrés, ya que las emociones positivas fortalecen la relación entre neuronas.

Además de viajar, y partiendo de que en un viaje es posible también llevarlas a cabo todas ellas, es más posible acercarse a la felicidad y a la vejez con un cerebro sano practicando el ejercicio físico, realizando actividades sociales habituales o realizando entrenamientos que exijan ciertos esfuerzos intelectuales de manera regular.

https://foro.recuperarelpelo.com/viewtopic.php?t=64447